El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que puede prevenirse con vacunación, y está experimentando un alarmante aumento en Marruecos. Entre el 10 y el 16 de febrero, se reportaron 3.355 nuevos casos y seis muertes, lo que eleva el total de contagios a 25.000 desde finales de 2023. A pesar de una ligera reducción del 3,4% en las últimas semanas, las autoridades sanitarias advierten que la epidemia continúa activa y podría intensificarse con la llegada de la primavera.
El gobierno marroquí ha reforzado su campaña de vacunación, revisando los registros médicos de más de nueve millones de niños para asegurar la administración de las dos dosis necesarias para una protección completa contra el virus. Sin embargo, la cobertura vacunal aún no alcanza el 95% recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo que mantiene el riesgo de nuevos brotes.
Para los residentes de Ceuta y Melilla, la expansión del sarampión en Marruecos representa una amenaza directa, especialmente para aquellos que cruzan la frontera con regularidad por motivos laborales, comerciales o familiares. La ausencia de una vacunación completa podría facilitar la introducción del virus en las ciudades autónomas, poniendo en peligro a la población local, en particular a niños y personas con sistemas inmunológicos comprometidos.
Las autoridades sanitarias enfatizan la importancia de verificar el estado de vacunación y completar el esquema si fuera necesario. La vacuna contra el sarampión, utilizada durante más de cuatro décadas y reconocida por su eficacia y seguridad, no solo protege a nivel individual, sino que también contribuye a la inmunidad de grupo, previniendo brotes y limitando la circulación del virus.
El doctor Tayeb Hamdi, experto en políticas de salud, ha advertido que la llegada de la primavera podría empeorar la situación, ya que esta estación favorece la propagación del sarampión. Además, los recientes periodos vacacionales han incrementado el movimiento de personas entre regiones, lo que ha acelerado la expansión de la enfermedad en Marruecos.
Los ceutíes y melillenses que no recuerden si han recibido ambas dosis de la vacuna deben acudir a su centro de salud para verificar su estado inmunológico. En caso de duda, recibir una dosis adicional no representa ningún riesgo y puede reforzar la protección contra la enfermedad.
Dado el alto tráfico de personas entre Ceuta, Melilla y Marruecos, un refuerzo en la vacunación en las ciudades autónomas sería una medida efectiva para prevenir la introducción del virus. Así, se evitaría el surgimiento de un brote local que podría afectar especialmente a los no vacunados y a aquellos con sistemas inmunológicos más vulnerables.
La amenaza del sarampión en Marruecos debe servir como un recordatorio de la importancia de mantener actualizada la vacunación. Protegerse individualmente es la mejor estrategia para garantizar la seguridad colectiva y evitar que el virus cruce fronteras.