Un total de 27 inmigrantes somalíes desaparecieron a mediados de febrero en el mar mientras intentaban llegar a las Islas Baleares desde Argelia en dos pateras. Las autoridades policiales han vinculado estos incidentes con los cuerpos que han aparecido en las costas de Mallorca durante el último mes, el más reciente, un esqueleto, fue hallado en Playa de Palma.
La primera patera partió de Aïn Taya, en el norte de Argelia, el 17 de febrero. En ella viajaban 24 personas de Somalia en una embarcación de seis metros de eslora. La barca sufrió una avería en el motor y quedó a la deriva. Cinco días más tarde, un ferri la localizó a 23 millas al oeste de Ibiza, y Salvamento Marítimo acudió en su rescate. Sin embargo, cinco personas no estaban a bordo. Los supervivientes, de los cuales seis fueron tratados por hipotermia y deshidratación, relataron que una mujer cayó al mar y cuatro jóvenes intentaron rescatarla sin éxito, perdiéndose todos en el mar.
El 20 de febrero, otra patera zarpó desde Bumerdés, Argelia, con destino a Baleares. En ella viajaban 22 somalíes, 18 hombres y cuatro mujeres, según informó la Guardia Civil. No se tiene constancia de que esta embarcación haya alcanzado el archipiélago, y se presume que naufragó durante el trayecto.
La desaparición de estos 27 inmigrantes somalíes coincide con la aparición de varios cuerpos en las costas de Mallorca y Formentera en las últimas dos semanas. Desde el 4 de marzo, se han encontrado cinco cuerpos en diferentes puntos de estas islas, que podrían pertenecer a los inmigrantes desaparecidos.
El último cuerpo fue hallado ayer en Playa de Palma, cerca del balneario 14. Aproximadamente a las diez de la mañana, varias personas descubrieron restos humanos en avanzado estado de descomposición flotando en el mar y notificaron a los servicios de emergencia. La Policía Nacional y dos médicos forenses acudieron al lugar y confirmaron que el cuerpo estaba reducido a un esqueleto, indicando que llevaba tiempo en el mar. Los restos fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal de Palma para realizar la autopsia en las próximas horas.
El viernes pasado, por la tarde, se encontró el cadáver de una mujer a una milla de Can Pastilla, en la bahía de Palma. Los restos estaban muy deteriorados y faltaban algunas extremidades. Al día siguiente, turistas encontraron en la playa de Can Pastilla una pierna humana que, según las primeras investigaciones, corresponde a la misma mujer.
El 8 de marzo, otro cuerpo fue hallado en aguas de Cala Deià, cerca de la costa. Dos días antes, el 6 de marzo, se encontró otro cadáver en la playa de Llevant de Formentera. El 4 de marzo, se halló un cadáver en la playa de Son Moll, en Capdepera.
Las fuentes consultadas indican que la identificación de los cuerpos es extremadamente compleja debido al avanzado estado de descomposición, lo que dificulta la toma de huellas dactilares. Es necesario recurrir a muestras de ADN, un proceso complicado por las dificultades para obtener muestras comparativas en los países de origen de los inmigrantes.