El pasado martes, un recluso marroquí logró evadir la seguridad del Centro Penitenciario de Cuenca y disfrutar de unos días de libertad. Sin embargo, su huida no duró mucho, ya que la Guardia Civil lo capturó este sábado.
El fugitivo aprovechó unas obras en el recinto carcelario para escapar. Utilizó una estantería como improvisada escalera para saltar los muros del centro, ubicado en las afueras de Cuenca, en la carretera de Tarancón. Este individuo, que estaba pendiente de deportación, aprovechó el momento previo a la cena, cuando los reclusos se dirigían al comedor, para llevar a cabo su plan.
La Guardia Civil, al enterarse de la fuga, estableció inmediatamente un dispositivo de búsqueda en toda la provincia de Cuenca y alertó a las provincias vecinas y a las demás Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. La rápida y efectiva respuesta de las autoridades permitió la detención del fugitivo en menos de una semana.
Según fuentes policiales, los funcionarios de prisiones y los agentes de la Guardia Civil observaron al recluso huir del recinto. Este incidente ha llevado a Instituciones Penitenciarias a abrir una investigación para esclarecer las circunstancias que permitieron la fuga, especialmente considerando que la prisión estaba en obras y había mobiliario en el perímetro.
Este no es un caso aislado de evasión en las últimas semanas. Hace un mes, otro recluso escapó del Centro de Mas d'Enric de Tarragona durante una salida programada a un centro terapéutico. Este interno, que cumplía una condena de 12 años por robo y tenía previsto su libertad definitiva para el 9 de noviembre de 2029, iba acompañado por un trabajador social y un psicólogo del centro.