La Guardia Civil ha revelado en su informe que los cuatro individuos arrestados por el presunto homicidio de un turista danés el 27 de diciembre en la Avenida del Carmen de Corralejo, lo rodearon y atacaron en grupo, empleando una viga de hierro que le clavaron en la espalda. Aprovechando su estado crítico, procedieron a robarle el teléfono móvil.

Los agentes de la Unidad Orgánica de la Policía Judicial de Las Palmas, encargados de la investigación, concluyeron que Gustav Langballe Nielsen, un turista danés de 25 años que disfrutaba de sus vacaciones en Fuerteventura, fue víctima de un ataque brutal y letal, supuestamente perpetrado por cuatro marroquíes en situación irregular en España. De los detenidos, tres son adultos y uno es menor de edad.

Los adultos, investigados por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 6 de Puerto del Rosario, son Abdellatif E. F., Laroussi L. B. y Youssef E., mientras que el menor es Othmane L. La Guardia Civil ha centrado su atención en Abdellatif E. F., considerado el presunto autor del ataque con la viga de hierro y también el responsable de robar el teléfono móvil de la víctima.

El informe policial señala que los agresores aprovecharon la «incapacidad de reacción defensiva» de la víctima, quien estaba «dominada por el hecho» y cuya «capacidad de defensa» había sido «superada». Los investigadores describieron que los detenidos utilizaron una viga de hierro que «aseguraba la escasa posibilidad de supervivencia» del turista procedente de Estocolmo, y que «ninguno» de los presuntos autores «hizo nada» para evitar el crimen.

Los agentes destacan que, lejos de mostrar conciencia del grave riesgo de muerte en el que se encontraba la víctima, «ni siquiera hubo voluntad de auxiliar a la persona» que yacía a sus pies, ya sea mediante sus propios medios o realizando una simple llamada a Emergencias.

Tras el ataque, los cuatro detenidos abandonaron el lugar de los hechos y continuaron «con sus actividades, como si nada hubiera pasado, sabiendo todos el sufrimiento deliberado que estaba viviendo» Gustav Langballe Nielsen.

Además de la agresión mortal y el robo al turista, también atacaron a su hermano de 20 años, quien había viajado con él a Fuerteventura. Lo encontraron tras haber huido corriendo en dirección opuesta al lugar del crimen y presentaba lesiones menos graves provocadas por objetos contundentes y otros golpes.

Tras días de investigación, la Guardia Civil detuvo en dos tandas a los cuatro presuntos autores. Uno de ellos, Abdellatif E. F., tenía numerosos antecedentes penales. Fue capturado tras intentar escapar corriendo y, en el registro del garaje donde vivía, los agentes encontraron numerosos dispositivos electrónicos que, según la investigación, había robado en la isla y planeaba vender en el mercado negro.

Entre los efectos intervenidos, hallaron el móvil de la víctima, un Samsung que contenía una prueba clave para la investigación: la pantalla estaba rota con una fractura en forma de piquete, compatible con el impacto de un golpe ejecutado con una viga de hierro, similar a la utilizada en el crimen. «Era similar a las heridas de tanteo y de perforación que sufrió el cuerpo de Gustav», destacaron los investigadores.

Los agentes determinaron que la fractura del móvil se produjo cuando el turista danés fue atacado y recibió uno de los golpes en la zona del muslo, donde llevaba el dispositivo en el bolsillo del pantalón.

También se destacó en el informe que Abdellatif E. F. usaba dos identidades diferentes para burlar a las autoridades de la isla, no colaboró con los agentes y mintió sobre el paradero de la sudadera con la que fue identificado gracias a las cámaras de seguridad del centro comercial donde se cometió el crimen. Afirmó que se la había dado a un amigo, pero en las imágenes se le veía con ella puesta, escondiéndola cerca de un equipo contra incendios, y con el teléfono del fallecido en la mano.