Una mujer de 63 años, de nacionalidad ecuatoriana y con un historial previo de estafas, ha sido nuevamente arrestada en Manresa. La investigación, llevada a cabo por el grupo de estafas de la Unidad de Investigación de la comisaría local, reveló que la sospechosa había entablado una relación de confianza con una mujer de aproximadamente 50 años, a quien conoció en un autobús que recorre la ruta entre Barcelona y Manresa.
La víctima reside en Manresa y comenzó a recibir solicitudes de dinero de la estafadora, quien alegaba que necesitaba los fondos para tratar una supuesta enfermedad de su hijo en Ecuador. Inicialmente, las cantidades eran pequeñas y se entregaban en efectivo, pero con el tiempo, las peticiones aumentaron significativamente. En los últimos meses de 2023, la insistencia por parte de la estafadora se intensificó, llegando a solicitar transferencias a través de Bizum a dos números de teléfono específicos. La víctima llegó a transferir un total de 7.800 euros antes de decidir denunciar el hecho a los Mossos d'Esquadra a principios de 2025.
Tras la denuncia, los agentes de los Mossos d'Esquadra confirmaron que la víctima había sido objeto de una estafa y comenzaron una investigación. Utilizando imágenes de redes sociales y los números de teléfono proporcionados para las transferencias, lograron identificar a la sospechosa. Los registros policiales indicaron que la mujer tenía antecedentes por estafas anteriores, incluyendo un intento de cobro de un cheque falso en 2011, un hurto en un mercado en 2014 y una estafa a una anciana en 2016, de la cual se apropió de 150.000 euros. Confirmada su identidad, la mujer fue detenida y presentada ante el juzgado de guardia de Manresa, que ordenó su liberación.
Además de la estafadora principal, fueron detenidos dos senegaleses, de 64 y 21 años, quienes recibían el dinero a través de Bizum y luego lo entregaban a la sospechosa. Estos individuos, conocidos como «mulas», fueron liberados temporalmente, pero están sujetos a citación judicial.
La investigación continúa abierta, con los agentes de la Unidad de Investigación de Manresa analizando el teléfono móvil de la principal acusada y bloqueando sus cuentas bancarias. Se sospecha que podría haber más víctimas, dado el modus operandi de la estafadora y su historial de engaños.