Agentes de la Jefatura Superior de Policía de Aragón procedieron en la mañana del 19 de marzo a la detención de un argelino que días antes había agredido físicamente a tres mujeres en el Paseo de Calanda, en el barrio de las Delicias de Zaragoza.
El incidente tuvo lugar el 12 de marzo, alrededor de las 9 de la mañana, en la intersección del Paseo de Calanda con la Avenida de Madrid. Según los informes, el agresor se aproximó a las jóvenes sin previo aviso y procedió a escupirlas y golpearlas. La intervención de varios transeúntes fue crucial para detener el ataque.
Una de las víctimas, Andrea Flores, relató que el grupo de amigas caminaba por la Avenida de Madrid cuando notaron a un hombre de unos 40 años, de origen argelino, realizando gestos inusuales. «Fue entonces cuando se acercó a mi amiga Alicia y le escupió en la cara», explicó Andrea. Las jóvenes intentaron retener al agresor y pidieron ayuda a gritos.
A pesar de sus esfuerzos, la situación escaló rápidamente. «Continuó atacándonos con patadas, bofetadas y puñetazos», detalló Andrea. Alicia Jiménez sufrió una fractura en una falange debido a los golpes, mientras que Fernanda Gálvez recibió varias patadas y bofetadas, lo que le dejó marcas visibles y dificultades para abrir la mandíbula.

Las jóvenes siguieron al agresor para asegurarse de que no escapara sin consecuencias. «Nos sentíamos impotentes al verlo huir», afirmó una de ellas. Las víctimas también denunciaron la falta de apoyo de los vecinos, quienes se limitaron a observar sin intervenir. «Solo unas mujeres se detuvieron para ayudarnos a detenerlo», añadieron.
La Policía Nacional respondió rápidamente a la llamada de auxilio y pudo identificar al presunto agresor en el lugar de los hechos. Inicialmente, las lesiones no parecían ser graves, por lo que se procedió a la identificación de las partes y se les informó sobre los pasos a seguir. Posteriormente, el caso fue trasladado a la Comisaría de Distrito Delicias.
La investigación llevada a cabo por el Grupo de Policía Judicial de la Comisaría de Delicias reveló que el agresor tenía antecedentes por un incidente similar meses atrás, lo que permitió imputarle un delito de odio, ya que ambos ataques fueron motivados por misoginia.
Además, una de las víctimas presentó un informe médico que confirmaba la fractura de una falange, lo que añadió el delito de lesiones a las acusaciones contra el detenido.
El 20 de marzo, el detenido fue llevado ante el Juzgado de Instrucción en funciones de guardia, donde será interrogado como presunto autor de dos delitos leves de lesiones, un delito de lesiones, un delito de odio y otro contra la integridad moral.