El pasado 20 de marzo de 2024, agentes de la Policía Nacional en Palma llevaron a cabo la detención de un individuo de nacionalidad marroquí y 41 años de edad, acusado de cometer un delito contra los derechos de los trabajadores y de los ciudadanos extranjeros.

A finales de enero de 2025, el Grupo I de la UCRIF de la Policía Nacional descubrió, durante una inspección administrativa relacionada con el ámbito laboral, que un extranjero en situación irregular estaba empleado en un establecimiento. Las investigaciones posteriores revelaron que este trabajador no tenía contrato ni estaba inscrito en la seguridad social, y tampoco tenía derecho a vacaciones ni a finiquito. Además, realizaba jornadas laborales de 12 horas diarias, sumando un total de 72 horas semanales, y recibía una remuneración que oscilaba entre 600 y 900 euros al mes. Estas condiciones se prolongaron durante más de un año.

En un incidente particular, el trabajador sufrió un corte en la mano y el responsable del establecimiento le ordenó que acudiera al centro de salud sin mencionar que la lesión se produjo en el trabajo. Como consecuencia, la víctima quedó con secuelas permanentes.

Los agentes confirmaron que no había otras víctimas en el establecimiento en condiciones similares, lo que llevó a la detención del individuo. Estas acciones forman parte de las inspecciones regulares que realiza la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional en Mallorca, con el objetivo de combatir la explotación laboral y controlar la inmigración ilegal. Hasta la fecha, en 2025 se han llevado a cabo 111 intervenciones de este tipo.