El proyecto para convertir la antigua residencia de personas mayores San Juan de Sahagún, en el barrio de Puente Ladrillo, Salamanca, en un centro de acogida para inmigrantes, ha generado controversia, preocupación y tensiones entre muchos residentes locales. Aunque la asociación «Puentelave» ha aclarado que no está involucrada en las protestas y ha enfatizado que la seguridad de un barrio no depende de la procedencia de sus habitantes, sino de factores socioeconómicos y del acceso a recursos comunitarios, las tensiones persisten.

El alcalde de Salamanca, en una declaración reciente, ha confirmado que las obras del centro se encuentran actualmente paralizadas. Según ha explicado, la paralización se debe a que la declaración responsable presentada fue insuficiente, lo que ha obligado a solicitar documentación adicional que aún no ha sido proporcionada. Esta situación ha impedido cualquier avance en la construcción.

El documento de la declaración responsable indica claramente que el centro está destinado a alojar a 448 inmigrantes, con la posibilidad de aumentar el número de plazas en otras áreas si fuera necesario. El alcalde, Carlos García Carbayo (PP), ha expresado su desconcierto ante las afirmaciones de algunas personas que sugieren que el destino de la antigua residencia no estaba decidido. «Está decidido desde hace mucho tiempo», ha afirmado, añadiendo que cualquier cambio de opinión sería falso, ya que el destino y el uso del edificio están claramente documentados.

García Carbayo ha subrayado que, según el documento citado, la intención del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones del Gobierno de España es habilitar 448 plazas en total. Sin embargo, la Junta de Castilla y León ha señalado que esto podría contravenir la normativa autonómica. Además, el alcalde ha mencionado que, según la declaración responsable del Ministerio de Inmigración, se contempla la posibilidad de incrementar el número de plazas si las circunstancias lo requieren.