Un hombre mayor de 73 años, residente en la pedanía murciana de Cabezo de Torres, fue víctima de una paliza por parte de tres jóvenes de origen magrebí. El incidente ocurrió hace dos semanas, cuando el septuagenario, identificado como Pedro, salió de su hogar con la intención de dirigirse al supermercado. Al presenciar cómo los individuos dañaban los vehículos estacionados en la calle, Pedro les pidió que cesaran su comportamiento destructivo.
Según relató Pedro, uno de los agresores, de aproximadamente veinte años, se abalanzó sobre él y le fracturó la tibia y el peroné con una patada antes de huir del lugar. Tras la agresión, Pedro tuvo que someterse a una compleja operación en la que se le reconstruyeron los huesos de la pierna mediante el uso de clavos y grapas. Actualmente, se encuentra en proceso de recuperación en su domicilio.

Pedro, apoyado por su sobrino Javier, describió el momento del ataque: «Ese día, al salir de casa, vi a los tres jóvenes destrozando todo a su paso, incluyendo los retrovisores de los coches. Les pregunté por qué hacían eso, y no dije nada más». Inmediatamente después, uno de los jóvenes se dirigió hacia él a gran velocidad y le propinó la patada que le fracturó la pierna.
Pedro mencionó que no pudo ver el rostro del agresor principal, pero asegura que podría reconocer a los otros dos agresores, a quienes ha visto frecuentemente en la zona. «Ellos no hicieron nada para detener a su compañero», añadió Pedro. Tras el ataque, intentó pedir ayuda a los dos individuos que no habían huido, pero estos fingieron llamar a una ambulancia y se marcharon rápidamente.
Afortunadamente, una vecina que pasaba por el lugar en su coche alertó a los servicios de emergencia. Pedro fue trasladado al Hospital Morales Meseguer, donde recibió la atención médica necesaria. «Mi recuperación es muy lenta y el día a día es muy difícil, a pesar de la medicación», confesó Pedro. A pesar de su estado físico, asegura estar bien psicológicamente, aunque se siente frustrado por la falta de acción de las autoridades en la búsqueda de los agresores.
Javier, el sobrino de Pedro, destacó que la zona ha sufrido numerosos actos de vandalismo, incluyendo el daño a vehículos y la quema de contenedores. «La agresión a mi tío es el colmo. Queremos que se sepa, porque necesitamos más seguridad, especialmente al ser una pedanía dependiente de Murcia», subrayó.
La Guardia Civil continúa la búsqueda de los tres individuos implicados en este lamentable suceso, con la esperanza de llevar justicia a Pedro y su familia.