En una operación realizada en el puerto de Tarifa (Cádiz), agentes de la Guardia Civil adscritos a la Sección Fiscal de la Aduana de Tarifa, pertenecientes a la Comandancia de Algeciras en Cádiz, interceptaron un vehículo que transportaba más de 2.000 piezas de material pirotécnico. La mayoría de estas piezas eran bengalas destinadas a ser trasladadas a Tánger, Marruecos.

La inspección se llevó a cabo en el área designada para el control de vehículos antes del embarque. Durante la revisión, los agentes descubrieron bengalas escondidas en diversos compartimentos y dobles fondos del vehículo, así como en varias maletas que llevaba el conductor.

El individuo, de origen marroquí y con nacionalidad francesa, había conducido desde Francia hasta el puerto de Tarifa. Las bengalas estaban ocultas en lugares tan inusuales como el motor y los faros del vehículo. Su intención era embarcar en un ferry de pasajeros con destino a Tánger.

Con la colaboración de los vigilantes de seguridad del puerto de Tarifa, los guardias civiles lograron extraer todo el material pirotécnico del vehículo, que resultó ser un total de 2.038 bengalas y 24 petardos de gran tamaño. El peso total de la masa explosiva superaba los 170 kilogramos, lo que representaba un grave riesgo para la seguridad de los pasajeros del buque, según informó la Guardia Civil.

Por estos hechos, los agentes levantaron un acta por contrabando contra el conductor, quien ahora está siendo investigado por un delito relacionado con la tenencia, tráfico y depósito de material explosivo. El caso ha sido puesto a disposición de la Intervención de Armas y Explosivos del Instituto Armado.