Un joven llamado Raúl Hidalgo y sus amigos fueron testigos de un acto vandálico en un parking de la ciudad de Pamplona mientras regresaban de una noche de fiesta. Según relató el autor del tuit, un menor extranjero no acompañado (MENA) de origen magrebí, estaba golpeando con patadas el cristal de un coche clásico de color verde, con intención de robarlo o robar en su interior, tal como se aprecia en un vídeo mencionado por el testigo. Cansado de la impunidad y la falta de vigilancia en la zona, el grupo de jóvenes decidió alertar a la Policía Municipal de Pamplona, que acudió rápidamente al lugar. El incidente ocurrió en un área de oficinas dotada de cámaras, y escaló cuando el MENA utilizó un extintor para destrozar por completo el cristal del copiloto.
Desde Invadidos nos pusimos en contacto con el joven, el cual, con toda su amabilidad, respondió las varias preguntas que le hicimos y nos confirmó que el MENA era de origen magrebí. La intervención policial culminó con la detención del individuo tras reducirlo físicamente. Según el relato, los agentes lo esposaron, le tomaron los datos y se lo llevaron. Sin embargo, el autor del tuit, Raúl Hidalgo, en su cuenta de X (@Raaul_Hidalgo), expresó su frustración ante la incertidumbre sobre quién asumirá los daños al vehículo, señalando al Estado como probable responsable mientras critica la actitud de quienes defienden a estos menores con argumentos de solidaridad. «Si quieres ser solidario, los metes en tu casa y les pagas de tu bolsillo, no del de todos», escribió, reflejando un hartazgo hacia lo que considera una postura «políticamente correcta» insostenible.
El testigo denuncia casos silenciados de robos, destrozos e incluso violaciones atribuidas a este colectivo, y aboga por medidas drásticas como la eliminación de los Centros de Menores Extranjeros No Acompañados y la legalización de armas no letales como el táser o gas pimienta. En su opinión, respaldada por una mención al partido VOX, la inseguridad creciente podría derivar en un conflicto social irreversible si no se toman medidas contundentes. «De 100 MENAs habrá alguno decente, pero la balanza está demasiado desequilibrada», concluye, exigiendo soluciones ante lo que describe como un problema evidente.