En la tarde de este jueves, en el puerto de Ceuta, agentes de la Policía Nacional y Portuaria intervinieron justo antes de la salida programada del ferry Cecilia Payne de la compañía Balearia, prevista para las 14:30 horas. El barco se disponía a iniciar su travesía hacia Algeciras cuando se detectó la presencia de un joven de origen subsahariano subido en la parte superior de la pasarela del ferry.
Este individuo es conocido por las fuerzas de seguridad debido a su habitual presencia en áreas como el puerto, Benítez y Benzú, y aunque supuestamente no suele causar incidentes graves, ha protagonizado episodios que sugieren problemas de salud mental. En esta ocasión, el individuo se encontraba en una posición precaria sobre la estructura de la pasarela y, a pesar de las insistentes peticiones para que descendiera, no pudo hacerlo por sí mismo.
Intervención policial
Entre cuatro y cinco agentes de la Policía se hicieron presentes para asistir al individuo y ayudarlo a bajar de la pasarela. La colaboración entre la Policía Portuaria y la Nacional fue crucial, ya que no podía descender sin ayuda, mientras los pasajeros cruzaban para abordar el ferry, que partió con un ligero retraso. Hubo preocupación entre los presentes por la posibilidad de que el joven sufriera una caída que pudiera resultar trágica.
Testimonios de los hechos
Los pasajeros a bordo del ferry observaron la escena con asombro. Algunos tomaron fotografías y grabaron videos cortos mientras los agentes trabajaban para resolver la situación. Varios efectivos policiales se posicionaron debajo de la rampa de acceso, intentando sujetar al individuo por los brazos para llevarlo a un área segura. Los pasajeros temieron en varias ocasiones que el joven pudiera caer, aunque afortunadamente esto no ocurrió.
«El hombre estaba enganchado ahí arriba», relató uno de los testigos. «Estábamos esperando para tomar el ferry de las 14:30 horas, cuando de repente la gente empezó a señalar que un hombre se había subido a la rampa de acceso. Al acercarnos a la ventana, pudimos verlo allí arriba mientras la Policía le pedía que bajara. Finalmente, el ferry pudo zarpar porque era seguro hacerlo, pero el hombre seguía allí arriba».
Hubo preocupación por la posibilidad de un accidente grave debido a la posición del joven. La rápida coordinación entre testigos y agentes fue esencial para resolver el incidente en la ruta marítima del Estrecho. No está claro qué pretendía el joven, aunque la Policía descarta que quisiera cruzar como polizón, dado que es un individuo conocido y ha protagonizado otros incidentes similares en la zona.
El ferry zarpó con retraso
El ferry partió con retraso, no solo debido a este incidente, sino también por las demoras causadas por la reducción temporal de servicios de la naviera FRS.