La Audiencia Provincial de Navarra ha impuesto una pena de seis años de prisión a Abderrahmane B., un inmigrante ilegal argelino, por un delito de lesiones graves. El incidente ocurrió en un bar de Burlada, donde el acusado rompió un vaso en el rostro de una mujer, causándole una parálisis facial izquierda y una cicatriz significativa. La víctima había advertido previamente al agresor sobre la prohibición de salir del establecimiento con vasos de vidrio.
El agresor, que se encontraba en prisión preventiva desde el momento de la agresión, será expulsado de España una vez cumpla la mitad de su condena. Además, debe indemnizar a la víctima con 111.250 euros por las lesiones y secuelas, aunque hasta la fecha solo ha podido pagar 4.500 euros.
Durante la vista oral, Abderrahmane B. se declaró culpable y ofreció disculpas, alegando que no estaba acostumbrado a consumir alcohol. La corte consideró esta circunstancia como atenuante de embriaguez, lo que redujo la pena inicial solicitada. También fue condenado a pagar una multa por resistencia a la autoridad, tras un altercado con la Policía Foral en el momento de su detención.
La agresión en el bar
El suceso tuvo lugar alrededor de las 2:30 de la madrugada del 11 de mayo de 2024. Abderrahmane B., acompañado de otro compatriota, entró en un bar de Burlada y ambos pidieron cerveza. Poco después, el acusado intentó salir del local con el vaso en mano, siendo advertido por la encargada y una clienta de que no podía hacerlo. Ignorando las advertencias, el agresor lanzó una mirada agresiva y, de manera repentina, golpeó a la víctima en el lado izquierdo de la cara con el vaso, causando su rotura y una hemorragia profusa. Posteriormente, le propinó un puñetazo en el mismo lugar. El agresor se cortó la mano durante el ataque y huyó del lugar.
Detención y consecuencias
La Policía Foral localizó a Abderrahmane B. poco después en las inmediaciones del bar. Al intentar detenerlo, resistió y forcejeó con los agentes, causando una contusión en la rodilla derecha de uno de ellos, que requirió atención médica.
La víctima fue sometida a tratamiento quirúrgico y presenta heridas faciales, incluyendo una cicatriz en la hemifacial izquierda. Aunque la cicatrización ha avanzado favorablemente, requiere cuidados continuos y no se espera una mejora significativa en su aspecto estético. La parálisis facial izquierda de la víctima ha mostrado cierta mejoría, pero persiste una parálisis objetiva.
Como parte de la sentencia, se ha impuesto una orden de alejamiento y prohibición de comunicación con la víctima durante diez años.