El Juzgado Penal número 27 de Barcelona ha dictado una sentencia de cuatro años de prisión contra A.B., de nacionalidad marroquí, por el robo con violencia de un reloj de alta gama valorado en 120.000 euros a un turista en la ciudad condal. El incidente ocurrió el 5 de octubre de 2024, cuando A.B. atacó a un turista brasileño en la calle Sant Domènec, tras seguirlo desde el restaurante Botafumeiro donde el turista cenaba con su esposa y amigos.

El reloj, un modelo Richard Mille 029, había sido adquirido por la víctima el 7 de agosto del mismo año por un millón de reales brasileños, equivalentes a unos 163.000 euros. El turista lo compró de segunda mano y aún no había saldado la totalidad del precio, habiendo pagado solo dos cuotas. Tras el robo, tuvo que pagar el resto del valor del reloj a su regreso a Brasil, sin recibir compensación alguna del seguro.

Según consta en la sentencia, A.B. aprovechó un momento en que el turista estaba detenido frente a un aparcamiento para atacarlo por la espalda y arrebatarle el reloj de su muñeca. La fuerza del asalto hizo que la víctima cayera al suelo, resultando lesionado en el hombro y el talón. A.B. huyó del lugar, aunque la víctima intentó perseguirlo sin éxito.

Los Mossos d'Esquadra lograron detener a A.B. a finales de noviembre, tras lo cual fue ingresado en prisión provisional. Durante el juicio, el turista brasileño identificó a A.B. como el autor del robo y mencionó que, según los agentes, otras dos personas habían colaborado en el asalto, aunque no fueron capturadas.

La sentencia también revela que A.B. llegó a España como menor no acompañado y que el 27 de abril de 2024 obtuvo su primera renovación de la autorización de residencia temporal. Sin embargo, el juzgado señala que A.B. no habla español y carece de arraigo en el país, lo que sugiere un alto riesgo de fuga para eludir la justicia.

El juez destacó la destreza y habilidad de A.B. en la comisión del delito, así como su identificación por los Mossos en labores de vigilancia en el paseo de Gracia, cerca de tiendas de lujo, lo que indica que podría ser un delincuente reincidente. Por ello, se considera necesario imponer la pena de prisión para prevenir futuros delitos.

Además de la condena a cuatro años de cárcel, A.B. deberá pagar una multa de 600 euros y una indemnización de 120.000 euros al turista por el reloj robado, que no fue recuperado, y 150 euros adicionales por las lesiones causadas. La sentencia también establece que parte de la condena será sustituida por la expulsión de A.B. a Marruecos y la prohibición de entrar en España durante ocho años.