En una operación coordinada entre Francia y España, las autoridades lograron detener a quince individuos implicados en una red de tráfico de inmigrantes. La acción policial, que tuvo lugar el pasado domingo, fue presentada por el fiscal de Marsella, Nicolas Bessone, en una conferencia de prensa celebrada el viernes. Durante la operación, se incautaron más de 20.000 euros en efectivo, cuatro vehículos y una embarcación.

En Marsella, seis de los detenidos han sido formalmente acusados. De estos, tres fueron enviados a prisión preventiva, mientras que los otros tres quedaron en libertad bajo control judicial. En Perpiñán, otras cuatro personas fueron arrestadas y están pendientes de comparecer ante un juez en Marsella el sábado para su posible acusación.

En cuanto a los cinco detenidos en España, de nacionalidades argelina y marroquí, Francia ha solicitado su extradición, la cual, según los acuerdos bilaterales, debería llevarse a cabo en un plazo máximo de diez días, según precisó el fiscal Bessone.

La jefa del servicio interdepartamental de la Policía del Aire y de Fronteras (PAF), Laurène Capelle, destacó que «se ha desmantelado por completo la estructura» de la red, subrayando la importancia y el éxito de la colaboración con las autoridades españolas.

Según estimaciones de la PAF, esta organización habría facilitado el cruce fronterizo en coche a unos 1.700 inmigrantes en al menos 570 ocasiones. Los inmigrantes, principalmente de origen argelino y del África subsahariana, eran trasladados desde Cataluña, cerca de la frontera francesa, hasta Perpiñán o más al norte, llegando en algunos casos hasta Alemania. Por el cruce de la frontera española, la red cobraba entre 150 y 300 euros por persona.