El pasado 22 de octubre, Rachid.A.I., de nacionalidad marroquí y autor confeso del asesinato de su esposa Hafsa en La Mojonera, se entregó a las autoridades tras cometer el crimen. Este trágico suceso, que tuvo lugar en la vivienda familiar en presencia de su hija de tres años, marcó un oscuro episodio en la comunidad de Almería.

Tras su detención, Rachid fue ingresado en prisión preventiva sin derecho a fianza. Sin embargo, a finales de enero, se confirmó su fallecimiento por suicidio, lo que llevó al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de El Ejido a decretar el sobreseimiento de las actuaciones penales contra él. Con esta decisión, se extinguió cualquier responsabilidad penal derivada del crimen, aunque persiste la responsabilidad civil contra sus herederos.

El juez instructor también tomó medidas adicionales, suspendiendo la patria potestad de Rachid y prohibiendo su régimen de visitas con sus hijos menores de edad. Asimismo, se le impuso el pago de una pensión alimenticia de 150 euros por cada uno de los niños, cuya custodia provisional fue otorgada a sus tíos. Los dos hijos mayores, de 14 y 19 años, expresaron su deseo de permanecer juntos y bajo el cuidado de sus tíos, evitando así ser separados o enviados a un centro de menores.

El asesinato de Hafsa fue el segundo caso de violencia de género registrado en Almería durante 2024. Ante tales tragedias, se recuerda la disponibilidad del teléfono 016, las consultas en línea a través del correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es, el canal de WhatsApp al número 600000016 y el chat en línea accesible desde la página web violenciagenero.igualdad.gob.es, servicios que operan las 24 horas del día, todos los días de la semana.

El crimen tuvo lugar antes de las 12:30 horas del 22 de octubre, cuando se recibió una alerta sobre una agresión a una mujer en su hogar en la calle Cuarta de La Mojonera. La rápida respuesta de la Policía Local, la Guardia Civil y los servicios sanitarios no pudo evitar la trágica muerte de Hafsa. Rachid, de aproximadamente 50 años y sin antecedentes de denuncias previas, se dirigió a la Policía Local de Vícar con evidentes signos del crimen, confesando haber asesinado a su esposa con un cuchillo en la cocina familiar.

Hafsa, también de origen marroquí y residente en Almería desde hacía años, no estaba registrada en el sistema Viogén, ya que no había denuncias previas de violencia de género en su entorno. Ni ella ni su familia habían solicitado asistencia o recursos del Instituto Andaluz de la Mujer.

La violencia vicaria dejó a los cuatro hijos de la pareja como víctimas colaterales: uno de 19 años y los demás de 3, 6 y 14 años. La Junta activó un protocolo de atención psicológica con un equipo multidisciplinar que incluyó a un mediador cultural para apoyar a los menores en su proceso de duelo y recuperación.