El Ayuntamiento de Marcilla ha anunciado que tomará medidas para reforzar la seguridad en futuros eventos y celebraciones públicas. Para ello, colaborará con las fuerzas del orden con el objetivo de prevenir nuevos episodios de violencia y asegurar la tranquilidad de los residentes. Además, el consistorio ha reafirmado su compromiso con la promoción de la convivencia y los valores comunitarios, impulsando programas de sensibilización y mediación que fomenten la comunicación y el entendimiento dentro de la comunidad.
«Marcilla debe continuar siendo un modelo de acogida, respeto y convivencia. La violencia no tiene lugar en nuestras calles ni en nuestras festividades», concluye el comunicado oficial. Con este mensaje, el Ayuntamiento busca evitar una mayor polarización en la localidad y hallar soluciones que mantengan la armonía social en un contexto de creciente inquietud entre los vecinos.
Por otro lado, desde el grupo municipal de UPN en el Ayuntamiento de Marcilla, se ha expresado su descontento con el equipo de gobierno del PSN. Según UPN, «a pesar de la declaración aprobada en pleno, que fue parcialmente acordada por los tres grupos municipales, muchas de nuestras demandas al Gobierno de Navarra quedaron fuera de dicha declaración, y se añadieron otras consideraciones con las que no estamos de acuerdo».
En un comunicado de prensa, UPN muestra su «frustración con el equipo de gobierno del PSN, que ha esperado a que ocurrieran los incidentes previsibles para actuar». Según UPN, «la convivencia en nuestro pueblo ha empeorado desde la implementación del COA», notándose «un aumento en los robos y una mayor sensación de inseguridad». Añaden que «aunque estos robos no se denuncian debido a la burocracia y la falta de consecuencias para los autores, no significa que no ocurran».
UPN denuncia la «inacción» del equipo de gobierno, que «no ha intervenido a pesar de estar al tanto de la situación» y por «no proteger el bienestar de los residentes de Marcilla y del centro, ya que la falta de control a la que están sometidos no es adecuada para menores de edad».
Asimismo, insisten en que «en numerosas ocasiones hemos planteado este tema al equipo de gobierno en los plenos de esta legislatura, recibiendo como respuesta que no es competencia municipal».
Finalmente, los regionalistas subrayan que «no se puede acusar a Marcilla de ser intolerante con quienes vienen a vivir aquí, ya que siempre hemos acogido a todas las personas que han querido establecerse en nuestro pueblo, sin distinción de raza, religión, edad o sexo. Ante este desafortunado incidente, no se nos puede culpar de algo que nunca hemos sido, ni somos, ni seremos».
Concluyen afirmando que Marcilla no necesita «promover la convivencia y el respeto mutuo», y que «ha demostrado durante todo este tiempo su capacidad para convivir en paz y con respeto». «Lo que Marcilla necesita es tranquilidad, seguridad y normalidad. Necesita que el actual COA, que alberga a más residentes de los que debería, cuente con las medidas de seguridad necesarias y acoja únicamente el número de residentes que el pueblo pueda soportar sin perturbar su tranquilidad».
«Ellos mismos, como menores, necesitan una tutela adecuada y un entorno seguro, ya que no podemos olvidar que son menores con necesidades específicas que este centro no está cumpliendo, y por ello, ellos son los principales afectados», señalan.