La discoteca Sonora de Astrabudua, provincia de Vizcaya, emitió un comunicado de disculpa este viernes a través de sus redes sociales, luego de la controversia generada el jueves por publicaciones que fueron calificadas de racistas. En el comunicado, la discoteca expresó: «Lamentamos profundamente cualquier ofensa causada por nuestras publicaciones». El mensaje original, compartido en Instagram, tenía la intención de celebrar la detención de un grupo de delincuentes presuntamente responsables de múltiples robos en las inmediaciones del establecimiento. Sin embargo, el tono y las expresiones utilizadas generaron un fuerte rechazo, lo que llevó a la discoteca a ofrecer una aclaración. «Nuestro mensaje 'Amigo, un zigarro' fue malinterpretado y sacado de contexto», señalaron.

Durante los últimos meses, los clientes de la discoteca han sido víctimas de robos violentos cometidos por un grupo de delincuentes de origen magrebí, quienes eran liberados pocas horas después de su detención. Según la discoteca, estos delincuentes robaban cadenas, relojes, pulseras, anillos, teléfonos móviles y otros objetos de valor. Aunque reconocieron que la forma de denunciar estos delitos no fue la más adecuada, la discoteca insistió en que su intención era celebrar la detención de los responsables: «Con torpeza, quisimos festejar la detención de estos individuos».

La polémica surgió a raíz de los mensajes publicados en Instagram, que incluían música árabe y afirmaban que se había desplegado una patrulla de «limpiadores» para «eliminar a un grupo organizado de ladrones» que supuestamente «robaba con violencia e intimidación a los clientes». La frase «amigo, un zigarro» se asocia comúnmente con personas de origen magrebí y fue el detonante de las críticas. Las publicaciones generaron una fuerte reacción, incluyendo acusaciones de racismo por parte de la asociación de ayuda a los refugiados Ongi Etorri Errefuxiatuak. Ante las críticas, la discoteca eliminó los mensajes y solo mantuvo una publicación agradeciendo a la Ertzaintza por su trabajo.

El Ayuntamiento de la localidad, gobernado por PNV y PSE, indicó no tener conocimiento de la situación descrita. Por su parte, la oposición, representada por EH Bildu, rechazó las expresiones utilizadas por la discoteca y exigió una investigación para evaluar la posible apertura de un expediente sancionador, en caso de confirmarse incitación al odio.