Un grupo de cinco marineros alemanes, que habían zarpado del Puerto de Tazacorte de La Palma el 8 de marzo con el propósito de disfrutar de un viaje de ocio, se topó con un cayuco a solo seis días de alcanzar su destino. La embarcación se encontraba a unos 563 kilómetros de Brasil, exactamente a 350 millas, y contenía al menos diez cuerpos sin vida.
Al aproximarse al cayuco, los marineros pudieron observar en su interior varios cadáveres, junto a chubasqueros verdes, bidones de gasolina y chalecos salvavidas. A pesar de sus esfuerzos, no pudieron remolcar la barcaza debido a las limitaciones de su velero. Por ello, registraron la posición exacta del cayuco y alertaron a las autoridades brasileñas sobre su ubicación.
La ruta canaria, conocida por ser una de las más letales del mundo, ha dejado su rastro incluso al otro lado del Atlántico. En la última semana de enero, se encontraron dos cayucos con cuerpos en avanzado estado de descomposición en el Caribe, pertenecientes a inmigrantes africanos que intentaban llegar a Europa. En agosto de 2024, una barcaza con 14 cadáveres fue hallada en las costas de República Dominicana, y en 2021, otros 14 cuerpos fueron descubiertos en un cayuco en Trinidad y Tobago. Las autoridades confirmaron que esta última embarcación había partido de Mauritania y que todas las víctimas eran hombres.
Tragedias en la ruta migratoria mauritana
Los vídeos grabados por los tripulantes del velero muestran un cayuco de fibra blanco, típico de la ruta que une Mauritania con Canarias, considerada una de las más activas y peligrosas del mundo. Según el informe de Monitoreo del Derecho a la Vida de 2024, elaborado por el colectivo Caminando Fronteras, estas barcazas han sido protagonistas de los naufragios más recientes en el Atlántico. El año pasado, esta travesía desde Mauritania se cobró 6.829 vidas.
En los últimos días, Caminando Fronteras ha reportado dos nuevas tragedias. El 12 de marzo, un pesquero marroquí encontró una embarcación a 300 millas de Dakhla, en el Sáhara Occidental, con 13 supervivientes. La embarcación había partido con 85 inmigrantes a bordo. Los inmigrantes rescatados, todos hombres, pasaron 20 días en el mar y actualmente se encuentran en el hospital de Dakhla recuperándose.
El 18 de marzo, las autoridades marroquíes localizaron otra barcaza con siete cadáveres a bordo. Esta embarcación transportaba casi 200 inmigrantes que habían estado nueve días en el mar.